miércoles, 17 de mayo de 2017

LA ÉPICA MÁQUINA DEL TIEMPO DEL MUSEO CORBETA "ESMERALDA" EN IQUIQUE

Ceremonia de inauguración del museo en 2011. Fuente: Museoesmeralda.cl.
Coordenadas: 20°12'33.72"S 70°9'5.72"W
Es sorprendente la importancia que ha adquirido el Museo Corbeta "Esmeralda" de Iquique en los pocos años que lleva instalado allí, en avenida  Arturo Prat, en el Paseo Lynch por la orilla costera de la Rada. Cada año llegan miles de visitantes, investigadores y documentalistas solicitando horas para los recorridos guiados por la magnífica réplica del histórico buque.
La atracción que provoca este barco de tierra a turistas, amantes de la historia o simplemente curiosos, demuestra lo necesario que era para la ciudad disponer de una reproducción del más recordado y simbólico navío de la Armada de Chile y de toda nuestra historia náutica, que tiene un lugar relevante año a año en las celebraciones del Combate Naval de Iquique del 21 de Mayo, mismas que ya se vienen encima mientras redacto esto.
El origen de este museo y su novedoso concepto, está en los preparativos de las celebraciones del Bicentenario de la Independencia, cuando la compañía Minera Doña Inés de Collahuasi -de gran importancia en la región tarapaqueña para la reconstrucción de edificios históricos y las iglesias afectadas por los los terremotos- se propuso hacer un gran aporte simbólico y cultural para los iquiqueños, sometiendo a encuesta las ideas entre su personal, durante el año 2004. La idea ganadora fue la de hacer un reproducción de la histórica corbeta "Esmeralda", que reposa en su tumba marítima a poca distancia de allí, en la Rada de Iquique.
Para iniciar el proyecto, la empresa se unió a la Corporación de Amigos del Patrimonio Cultural de Chile y se asignaron los primeros grupos de trabajo integrados por civiles y uniformados, con colaboración de la  Armada de Chile, el Gobierno Regional y la Municipalidad de Iquique.
GALERÍA DE IMÁGENES:
MUSEO CORBETA ESMERALDA DE IQUIQUE
Gran parte de los esfuerzos debieron ser desplegados, en esta fase, para reconstruir los planos técnicos de la corbeta, pues los originales ya no existían. La investigación debió ser exhaustiva y afanosa, entonces, rastreándose sus antecedentes desde que la "Esmeralda" fuera botada al agua en el Támesis, el 15 de septiembre de 1855.
Por la referida razón, se recurrió a fotografías históricas que se conservaban del buque chileno, y también a los archivos navales y de astilleros de Inglaterra, para lograr acceso a los planos y fotografías históricas de otros buques de la época con semejanzas a la "Esmeralda". Tal fue el caso del HMS "Cruzier", por ejemplo, que fue valiosa guía para los reconstructores.
También se estudiaron a fondo los relatos y diagramas aportados en su momento por los sobrevivientes del Combate de 1879, como los entonces Guardiamarinas Arturo Wilson y Vicente Zegers, por ejemplo. También se emplearon imágenes submarinas reunidas por buzos en sucesivas inmersiones, desde 1970 en adelante.
Los accesorios, artículos e implementos históricos fueron otro dolor de cabeza: literas, motones, cañones, coyes, camarotes, cadenas, vigotas, cabillas, cabilleros, cabos, sistema y caña de gobierno,  los compases magistrales, el cuadrante fabricado en plancha de acero, etc. Debieron realizarse investigaciones sobre sus aspectos, modelos y métodos de fabricación en el siglo XIX. Se hicieron algunas réplicas de artículos y reliquias que se encuentran repartidos en diferentes museos del país, para incorporarlos a la recreación.
Vista de la popa y la arboladura del buque-museo.
Pasillo de cubierta exterior, con batería de cañones.
Cañón de la artillería del buque (réplica).
Ya entonces, se planificaba reproducir los principales espacios específicos del histórico buque, como lo siguientes:
  • La Cubierta Principal.
  • La Cubierta de Cañones, con su artillería, que incluye 12 cañones Armstrong de 40 libras, 4 cañones Whitworth de 32 libras y 2 cañones de desembarco Armstrong.
  • El Castillo.
  • La Toldilla con lo correspondiente a mástiles, arboladura y maniobra en general.
  • Interiormente, la Cámara y Camarote del Comandante.
  • La Cámara de Oficiales.
  • Los camarotes de los Tenientes Uribe y Serrano.
  • El camarote del Ingeniero Hyatt.
  • Los Camarotes de los Guardiamarinas Riquelme y Zegers.
  • Los Jardines (Baños) de Oficiales.
  • La Santabárbara de proa.
  • El área de Comedores Generales.
  • El área de Entrepuentes (dormitorios) con sus respectivos coyes.
  • El área de Cocina.
  • La Sala de Cartas.
  • La Botica.
  • El Pañol de Banderas.
  • La Sala de Máquinas, reproducida como maqueta o simulación parcial visible desde la cubierta interior.
Exteriormente, en la montura del buque sobre tierra firme, la obra sobre la línea de flotación (obra muerta), se haría en de madera sobre una estructura interior de acero, mientras que su obra bajo la línea de flotación (obra viva) sería forrada con planchas de cobre, siguiendo la la usanza entonces. Se montaría así al barco en sólidos basamentos y sobre una piscina de aguas, con una rampa de acceso para el público.
De esta manera, cuando el proyecto fue concluido en los planos y pasaba a fase de ejecución, se trasladó a manos de la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile, que se encargaría también de la implementación del mismo como museo, a través de compromisos firmados en  octubre de 2009 y marzo de 2010. La construcción de la réplica quedaría encargada a  Astilleros Marco Chilena, también de la ciudad de Iquique.
Fueron varios meses de singular interés y expectativas de la comunidad iquiqueña en torno a las obras que se ejecutaban en la explanada del borde costero, a escasa distancia del mercadillo de la Caleta Guardiamarina Riquelme y de la terminal de buses, precisamente donde se construyó el actual Paseo Lynch que había sido inaugurado con placa instalada allí mismo, en septiembre de 2004, como parte de las obras del Bicentenario del Gobierno de Ricardo Lagos. En este sector había sólo una sencilla plaza adyacente a la orilla del mar.
Inscripción "Gloria Victoria" de la rueda de gobierno doble.
Campana de la "Esmeralda", réplica de la original.
Grande fue la atención y la alegría iquiqueña cuando pudieron verse levantados los mástiles del navío tras los paneles cerrando la obra, allí en la línea costera, como si la "Esmeralda" regresara de su descanso oceánico con su arboladura en majestuosidad.
La inversión total alcanzó los US$ 6,5 millones, y gran parte del esforzado camino tomado para llegar al resultado final, quedó plasmada en la obra "La corbeta Esmeralda de Prat", del Capitán de Navío Carlos Tromben Corbalán, que hizo su parte en el mismo proyecto, con interesantes diagramas e ilustraciones de don Jorge Muñoz Peralta. El libro sirve una excelente guía para investigar en casos de este tipo y con los requerimientos y restricciones que este tuvo.
Por fin, el 20 de mayo de 2011, a las 20:00 horas, el museo sería inaugurado en la víspera de las celebraciones del Combate Naval de Iquique, con la presencia del Presidente de la República Sebastián Piñera, los Ministros de Defensa y de Cultura, el Director del Servicio Nacional de Turismo, el Presidente Ejecutivo de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, el Comandante en Jefe de la Armada, otras autoridades de las Fuerzas Armadas, del Congreso Nacional y de la Corporación Marítima de Chile, además de un descendiente directo del Capitán Arturo Prat. Una placa de mármol con los logotipos de la Minera Collahuasi y la Corporación del Patrimonio Marítimo, inmortalizan desde entonces la presentación de la obra.
A pesar de la escrupulosa fidelidad que se quiso dar a la reproducción dentro de lo que fuera posible, fue inevitable realizar algunas diferencias en la materialidad y con el aspecto original que debió tener la corbeta, como la pulcritud de su casco y maquinarias, que ciertamente debieron haber estado vetustos y en un estado menos reluciente cuando tuvo lugar el Combate Naval de Iquique. También se cambió la elevación entre niveles interiores del navío, para facilitar los desplazamientos de visitantes, pues la altura era un poco menor en la corbeta original. La escala de la reproducción es real, sin embargo, de 1:1, con representación de las partes y departamentos principales del buque desde la cubierta principal hacia arriba. Hay pasos de circulación interiores que no pertenecen al diseño original del buque pero que se adicionaron para facilitar el tránsito entre habitaciones o espacios, siendo señalado su origen meramente funcional por bordes rojos en los mismos.
El Museo Corbeta "Esmeralda", único en su tipo en Chile, ha sido una experiencia pionera en el concepto de los museos marítimos tan apropiados para nuestro país, que es una larga costa, y se lo identifica como el más grande de los proyectos culturales que se hayan ejecutado en territorio chileno con aportes privados, en este caso gracias a la Ley de Donaciones Culturales.
Mesa y decoración de la Cámara de Oficiales.
Cámara del Comandante. Réplicas de pertenencias del Capitán Prat.
Mi ocasión de conocer este extraordinario lugar fue el 31 de octubre de 2013, hallándome en Iquique por tercera vez en un mismo año, pero en esta ocasión como parte de la delegación cultural que acompañó la misión del Operativo Médico ACRUX-Norte, a bordo del enorme LSDH-91 "Sargento Aldea" de la Armada de Chile. Habíamos montado una exposición de la Guerra del Pacífico en la sede municipal de la Ex Aduana de Iquique y me había correspondido permanecer allí atendiendo al público, cuando recibí el llamado que me hizo salir volando hacia el museo: se había conocido que estábamos allá y nos invitaron cordialmente a conocerlo en ese mismo momento.
Al llegar a la "Esmeralda" a paso largo por la relativamente poca distancia que separa ambos lugares, me esperaban allá mi grupo de conocidos compuesto por Marcelo Villalba, Director del Museo de la Guerra del Pacífico "Domingo de Toro Herrera", el empresario gastronómico Marcos Rulli, dueño de la cadena de restaurantes "Ocean Pacific's" y también invitado al operativo, y su asistente de confianza Marcos San Martín, con quienes pude conocer -por primera vez- la imponente obra museológica que llena de orgullo a Iquique. La impresión que causa una primera visita a este lugar es inolvidable, como he tratado de plasmarlo acá, volviéndose una de las experiencias más gratas que he tenido en los últimos años en esta clase de recintos culturales y exposiciones.
Por otro lado, si la "Esmeralda" y la epopeya de Iquique en 1879 ya estaban en el corazón y la identidad de los tarapaqueños desde hace varias generaciones ya, el Museo Corbeta "Esmeralda" habitado por sus fantasmas heroicos, ha venido a colmar de orgullo ese gran vacío que faltaba llenar con los sitios históricos como la Boya Esmeralda, los monumentos o el propio Museo Naval de Iquique en la ex Aduana.
El museo ha devuelto al más importante de los sentido humanos, entonces, la visión majestuosa a la corbeta del Capitán Arturo Prat y de los bravos de la "Mancarrona", tal como el imaginario la había mantenido navegando por los océanos de la conmemoración, la memoria histórica y la épica.

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